Escoger un protector solar de calidad es fundamental para protegernos de las quemaduras directas y también para evitar lesiones de la piel crónicas o enfermedades más graves por una exposición prolongada al sol sin protección. A continuación te presentamos algunos tips básicos para elegir un buen protector solar.

Que te proteja de todo

Lo primero en lo que coinciden todos los expertos es en que resulta fundamental escoger siempre filtros físicos y no filtros químicos o filtros inorgánicos. Además es fundamental que el protector solar que escojas te proteja de los rayos UVB, que son los que causan los daños más inmediatos en la piel (es decir, las temidas quemaduras), pero también resulta clave que te proteja de los rayos UVA, los que realmente pueden llegar a dañar tu piel, tus células y tus tejidos tras una exposición prolongada.

De esta forma, para asegurarte de que estás eligiendo el protector solar perfecto te recomendamos revisar que se trata de un protector de amplio espectro o “broad spectrum”, porque sólo de esta manera te estará protegiendo de estos tipos de rayos. Piensa que aunque escojas un factor de protección alto el SPF únicamente estará describiendo la protección contra los rayos UVB, los que pueden quemarte rápidamente, pero los rayos UVA pueden llegar a penetrar en tu piel de forma profunda, provocando manchas, arrugas y a largo plazo enfermedades más graves, así que en lugar de buscar productos con el mayor SPF posible escoge opciones de protección entre media y alta que además incluyan el “amplio espectro” o el “protección UVB y UVA”.

Nada de PABA y con filtros biológicos

Por otro lado, debes evitar los protectores solares cargados de excesivos químicos y productos poco naturales como los que incorporan PABA en su formulación. Se trata de un ácido denominado para-aminobenzoico que puede llegar a provocarte un potente daño celular y que suele provocar alergias.

Al mismo tiempo, el protector solar que elijas debería incluir filtros biológicos entre sus componentes. Estos filtros no son filtros solares, sino una especie de agentes antioxidantes que en combinación con los filtros evitan la formación de radicales libres cuidando el sistema inmunológico de tu piel.

Un filtro para cada zona

De la misma forma que no usas la misma crema hidratante para las manos, el cuerpo o la cara, tampoco deberías usar el mismo protector solar para el cuerpo y para el rostro. La piel de la cara tiene unas necesidades específicas muy delicadas, como podrás comprobar revisando esta selección de protectores solares faciales de PacoPerfumerias.com, y es por ello que es recomendable adquirir lociones especialmente pensadas para proteger la piel de tu rostro. De esta manera podrás prevenir las quemaduras, pero al mismo tiempo también evitarás que a largo plazo el tomar el sol se traduzca en la aparición de arrugas, manchas o líneas de expresión prematuras en tu rostro. Estas cremas además suelen incluir algo de color en muchos casos, con lo que son perfectas para usarlas como maquillaje en verano y con un sólo cosmético conseguir proteger tu piel y lucir un aspecto único.

SPF de 30 o más

A la hora de elegir un buen protector solar también resulta clave tener en cuenta el SPF o el factor de protección. Los profesionales coinciden en la importancia de escoger como mínimo un protector del factor 30, que bloqueará hasta el 97 por ciento de los rayos del sol. Al mismo tiempo, resulta fundamental aplicarse una cantidad de crema mínima para proteger la piel. Un SPF más alto no significa que no nos vayamos a poner morenos, como piensa erróneamente la mayoría de gente, sino que contaremos con más protección frente a los efectos nocivos de los rayos UVA y UVB ya expuestos anteriormente. Si no quieres usar el factor 30 para el cuerpo como mínimo deberías seleccionar un protector de factor 15 para el cuerpo y decantarte por el factor 30 para el rostro. Realmente el número indica cuánto tiempo puede tomar el sol la persona sin ponerse roja (en las condiciones ideales), por ejemplo, si una persona se quema a la media hora de tomar el sol, utilizando un factor treinta de forma eficiente podrá estar treinta veces más expuesta al sol sin riesgo de quemaduras.

Elige opciones resistentes al agua

Al mismo tiempo, es fundamental escoger también protectores solares que sean resistentes al agua, ya que no sólo nos servirán para ir a la playa o a la piscina (los momentos en los que más solemos tomar el sol durante el año), sino que también será una buena opción para usarlos en los días de más calor en los que transpiremos mucho o durante la práctica deportiva. Los protectores solares resistentes al agua son bastante más pegajosos y hay que aplicarlos cada dos horas para que no pierdan eficiencia y nos protejan bien.

Ten en cuenta tu tipo de piel

Por último resulta clave tener en cuenta qué tipo de piel tienes o cuál es tu fototipo para poder elegir el protector solar perfecto para ti. El fototipo uno es para las pieles más blancas y con pecas. En estos casos será obligatorio escoger un factor de protección cincuenta. En el extremo contrario encontramos el fotipo seis: las pieles negras sin pecas que nunca se queman y siempre se broncean de forma sencilla. En estos casos es posible usar un protector SPF20. En el resto de casos los expertos recomiendan empezar con el factor 50 al principio del verano e ir bajando poco a poco hasta un factor 30, lo mínimo para poder tomar el sol con garantías y de forma segura.

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